sus pies de viajero surcan arenas movedizas: su tiempo contra la violencia del universo y sus caminos: amenazas a quien se acuesta con la demora; a quien entrega los días a la damita incierta, cada día más parecida al desierto por donde él anda de paso. La damita escucha su voz prometer siempre, aquieta el hambre de andar con las muelas al viento, y no puede con la amenaza del dolor: de saberse hecha y rehecha a cada paso por manos que no ve/ por ideas tan viejas como sus pasos o como sentarse a escuchar el tiempo/ manos de él y no/ dedos que le crecieron mañana uñas que escribirán dudas en la espalda de la damita más incierta ante sus ojos: un cielo que no aplasta, no corre, ni salva un cielo donde guarecerse de los finales felices que promete un futuro inapelable
Una mesa sola, su vajilla sucia, fuente intacta de frutas. Agua sin vasos. Bordado mantel con nombres raros, ventanal abierto de aire Y alas, y polvo deja hilos en vela derretida. Rapaces aves negras en festìn la mesa, esperando abierta. buitres bajo el techo, comen sus carnes. Ellos reúnen los sucios, desgajan las servilletas. Limpian... Seremos alimento sobre la mesa? Saciados de encuentros los huesos, un lienzo que cubre nuestros nombres, la mesa sus despojos, los buitres nuestros cuerpos en un amor que nos sació hasta morir. Felices pájaros se alimentan de sangre seca, En alas negras nos hemos convertido. Volemos.
Que al mediodía no viste al niño Y acaso eso fue el miedo? Acaso las ganas insoportables de llorar, y no correr con el viento helado contra la garganta apretada? Ya ves que el sueño se rompe cuando el sol nos quema y los años caen todos al mismo tiempo en el lugar donde esperabas sentada lo de cada día/ de pronto frágil, aturdida como si el mundo/ esta calle/ fuera un cuarto cerrado por un tipo perverso/ un aprendiz de Sade/ un loco que se juega a los dados la alegría ajena un montón de imágenes sin palabras hacen denso el aire donde tu corazón en añicos se rehace, se/te busca paralizado ante el hueco/lo que no sabe cómo lo que golpea en gestos que inventa el amor
Comentarios
Se te lee, se te escucha y recuerda.
Besos