ebria de luz mientras ella destila la voz que le queda/ durante el tiempo en que no estuve/ en que no ahora que siento como un peso en los pies calientes el oficio de palabrera que ella repite ahora que no podré callar más las historias que me sucumben es tiempo de sacar el puñal/ aunque chorree sangre, hambre, nombres, hombres aunque el agujero sea una vil puerta para intrusos para que muertos regresen para que te derrames sobre mi piel otra vez otra vez ahora que tengo este hueco en el pecho ahora que el puñal me hace temblar la mano ahora que pienso dejarlo caer y ya no/ ya no
Una vez màs he desaparecido de mi. No intentarè un regreso. El espejismo es dulce y su final amargo. esperanza en maldiciòn... No hay agua, mastico arena... imaginaria... nada existe. ni yo.
Cielo abierto, lumbre en el ojo del ave, horizontalmente vertida, intenso cencerro, su grito, un latigazo. Y es el corte de la daga lo que exhala la boca del rio, tierra de plumas blancas, cae mi rostro en el pecho rojo. Abanican las coplas del àguila. Alcanzo su agonia.
cansada del dolor incesante que incinera un cuerpo/ otro/ se van las sonrisas/ y los ojos ven crecer bajo un lente sucio/ las historias con final feliz
Sugestivo y premeditado inicio,
intermitentes luces alumbraron el puñado
de flores
en el corazón.
Curaron oscuros amarillos para herir
en rojos,
esos que encendían y apagaban los candiles,
fuegos íntimos de un mañana
sin llegar.
Vetadas las flamas por el viento
oculto,
de tu aliento las palabras.
Sacrilegio!
Exordio dispuesto,
trampa tu boca disparó...
Las flores hoy
sangran.
su piel blanqueada, casi transparente de miedos / escepticismos que la ribera le deja por cada vez que amó// el silendio anesteciaba la tarde en vientos que solo acarician/ mientras por dentro se desgarraba en imagenes vacias tiritantes ante semejante estar/ ¿que te hubiera gustado más? ¿que las sombras se tiraran al agua? ¿que la verdad fuera mentira? ¿que la noche durara los días? deshechos de lo que fuimos que unimos a destiempo las hilachas antes sueños/ antes deseo la mierda nos rodea/ congela bailamos en la quietud ante el amo que ríe y nos escupe los cuerpos que perdimos mi voz busca los ojos que me llevan a vos/ me acercan a lo que aun no soy